La odisea por fin terminó!
Tuve una llamada hace unos cuantos (bastantes) días de alguien que lee mi blog, increible pero cierto porque pensaba que esto no pasaba nunca jajajajaja. En fin, que finalmente estoy curada del todo. Pero no sin pasar por una estupenda agonía que duró más de mes y medio en la que me cambiaron de medicación unas cuantas bastantes veces (la amoxicilina y yo se ve que no somos buenas amigas), acabé hasta las narices de todo, me dieron ganas de mandar a la mierda a la mitad de la gente del planeta (si, es cierto eso de que los supuestos buenos amigos desaparecen cuando lo necesitas, pero sabéis? hay gente que sí que está ahí y es la que vale la pena de verdad). Pero me repuse justo a tiempo para que... ¡TACHÁÁÁÁÁÁN!... me renovaran en el trabajo. Increible pero cierto, oiga. En fin, decidí darme un megapremio por haberme aguantado a mi misma estoicamente y largarme a Berlin con Judith en un fin de semana de locura y belleza extrema... y volví con una otitis de caballo a dos semanas de irme al Wave Gotik Treffen de Leipzig. Por suerte, todo salió bien y me puse bien más o menos justo para esos días, pero pienso... ¿me puede pasar algo más este año? Si el año pasado no fue bueno, este no ha empezado demasiado mejor... pero pensaremos en positivo, ¿no?
