Despedida a uno de los grandes del pop español
Nunca acabé de ser fan tuya. Nunca fui de esas personas que te idolatran. Nunca compré (ni me bajé) un CD o un tema tuyo. Pero sabía que estabas ahí, para bien o para mal, para remover las mentes de los españolitos de a pie en la época dorada del pop español en el que se hizo buena música pero también, porqué no decirlo, mucha basura aprovechando la coyuntura. Siempre pensé que eras un gran músico con muchas cosas que decir aunque no siempre las entendiéramos, que eras melancólico y triste y quizás por ello nunca te escuché lo suficiente, y seguro que siempre me arrepentiré. Quiero pedirle disculpas por ello.
Tu eras uno de los buenos, de los que cogía los sentimientos y los retorcía hasta sacar sangre y lágrimas. Eras de los que de toda experiencia saca algo, de los que saben como poner los pelos de punta. Escribiste La chica de ayer, y El sitio de mi recreo, temas que han marcado a aquellos que pasamos, con más o menos fortuna, por los ochenta. Creaste, junto a tu hermano, Nacha Pop, uno de los buques insignia del pop de calidad de nuestro país.
Es una pena que nos hayas dejado huérfanos de tí, de tus letras y de tu música. Es una lástima que te hayas ido. Pero espero que ahora encuentres a tu chica de ayer en el patio de tu recreo, y seas feliz allá donde estés. Aquí te recordaremos siempre, tenlo por seguro.
Un beso, descansa en paz.
