La sombra del poder
El cine mata el aburrimiento o crea uno más profundo, pero cuando es viernes por la noche, estás con un colega de cháchara y no tienes nada mejor que hacer, pues es una buena opción, así que el viernes, después de salir del BAFF de ver Adela, y de charlar un rato en un bar con Jordi y Paqui, decidimos ir a ver Fuga de cerebros (sí, lo se...), pero para nuestra desgracia (o no) no la proyectaban por el centro, así que nos fuimos al Renoir Floridablanca, aprovechamos las dos entradas gratis que tenía y nos fuimos a ver la nueva película de Russell Crowe, Ben Affleck y Helen La Reina Mirren.
La historia es la del periodista Cal McAffrey (Russell Crowe), que es amigo de un político en alza, el congresista Stephen Collins (Ben Affleck), que de pronto conoce la noticia que su ayudante ha muerto de manera poco convencional en una estación de metro. Cal y una nueva periodista, Della Fryre (Rachel McAdams) se ven envueltos en un caso difícil de resolver encargado por la redactora jefa del periódico Washington Globe, Cameron Lynne (Helen Mirren) que les presiona constantemente.
Realmente no es que tuviera unas ganas tremendas de ver esa película, pero salí de la sala con una buena impresión: la de haber disfrutado como una enana una buena historia de intriga. Russell Crowe hace un papel de periodista bastante borde y solitario de una manera muy correcta y con un físico al que no estamos demasiado acostumbrados a verle, Rachel McAdams (a la que volveremos a ver en breve en la nueva película de Guy Ritchie, Sherlock Holmes) interpreta a una periodista novel con un caso espectacular entre manos que no sabe como llevar, Helen Mirren, espectacular como la jefa del periódico en un papel corto y sencillo pero crucial, y Ben Affleck, que no es santo de mi devoción, pero parece que con los años va ganando expresividad y queda creíble, además de que su actuación es bastante notable.
Es una buena película de intriga, es interesante, te engancha a la butaca y no te deja hasta que termina.
Puntuación: 8
Frase de la película: "Fuck you very much", dicha en un arranque de ira de Helen Mirren. Impresionante
