Sitges Chronicles, episodio Uno
Bueno, aquí va mi primera crónica de lo visto, oído y sufrido en Sitges 2008, que está siendo bastante interesante:
Viernes 3 de octubre:
Levantarme a las 9 de la mañana, coger el bus que me lleva al centro de las 9,30, pillar un bus que me lleve a Sants y luego otro que me lleve a Sitges para llegar allí a las 11.10... si, es duro, pero sarna con gusto, no pica! La cuestión es que una está acostumbrada a los viajes largos y ya le da igual.
Sitges para mí es mi odisea cinematográfica, es mis vacaciones de la vida real, no voy a Sitges el resto del año (creo que solo he ido una vez fuera de temporada cinéfila) porque sino perdería todo el sentido, toda la magia y todo lo que significa para mí, a parte de ser ese bonito y antiguo pueblo pesquero convertido en ciudad de turismo guiri y gay. Pero por unos días es invadido por cafres del cine sangriento, duro y salvaje como yo 
Total, que en el Auditori proyectaban una nueva versión de Terminator 2: The Judgement Day, anunciada como "Director's Cut", lo que suele ser un par de escenas añadidas, algun retoque... nada, cuatro chorradas, pero me apetecía verla en pantalla grande. Pero que gran sorpresa: el metraje ha sido alargado hasta lo imposible (152 minutos de peli, ahí es nada), se han añadido un montón de escenas inéditas que ayudan a entender mejor la película y que considero que nunca deberían haberse obviado, y hay algún cambio de guión que hace que la película sea mucho más divertida. Salí de la sala encantadísima con la nueva versión de James Cameron, que si sale a la venta cae fijo.

Sal de la sala para volver a entrar.
La siguiente peli, Fighter, es una suerte de Quiero ser como Beckham de las artes marciales, pero original, con un trasfondo social importante. La historia: chica de familia turca musulmana que vive en Dinamarca, practica el kung fu en sus ratos libres, y la profesora la insta a apuntarse a un club más serio, un club mixto. En su casa, su padre le prohíbe la práctica de este deporte, y menos con chicos, y se centre en sus estudios de medicina. Obviamente, la chica no le hace caso, se apunta al club de kung fu, empieza a faltar en clase, empieza a tener sentimientos hacia un chico del club de kung fu, católico y que no entiende sus creencias... todo se le va torciendo. Peli fresca, y aunque a veces triste, muestra las dificultades a las que se enfrentan las chicas de religión musulmana en un país donde la gente no comprende sus raíces, que no conoce sus creencias, y la irracionalidad de tales creencias en un país donde están obsoletas en un marco de lucha por la superación personal y la disciplina que es el kung fu. El coreógrafo de películas como Tigre y Dragón (que además interpreta el papel de entrenador del club mixto de kung fu) colabora en esta película de peleas espectaculares y preciosas escenas de lucha. Muy buena!!

Sal de la sala para volver a entrar... otra vez!
2001: A Space Odyssey me ha hecho descubrir que la ciencia ficción de finales de los 60 no es lo mío de ninguna de las maneras. Si Blade Runner, supuesta obra maestra (ojo, que técnicamente lo es, para el año en que está rodada, es de lo mejorcito en efectos especiales, aunque yo no pille ni por asomo el mensaje y la he visto 2 veces el año pasado) ya me costó verla, esta se me hizo imposible: Silencios larguísimos, respiraciones pesadas (que me pone de los nervios eso!!!!!), un argumento raro de narices, música clásica a todo trapo, pitidos inaguantables... a la segunda vez que el astronauta se mete en la capsulita y empieza a respirar fuerte, me dio un atacazo de nervios y me largué de la sala. Un tostón.

Paseito por Sitges, bocata, comprar alguna cosilla por ahí... lo típico, haciendo tiempo a que empezara la última peli del día.
Takashi Miike... director japonés de renombre con el que me "peleé" hace unos 3 años cuando me llevaron a ver Izô, una película de un samurai dando katanazos a diestro y siniestro y sin sentido en la que me sobé divinamente (ese año pagué pasta por dormir pero que mucho en el cine, fue cuando decidí que a partir de entonces mi programa lo escogía yo xD que de mierda que vi, por dios...). Este año, al leer el argumento de Crows. Episode Zero, adaptación de un manga que ha vendido 32 millones de ejemplares y que ha sido un exitazo en Japón, pensé que era hora de reconciliarme con este hombre. Y por supuesto que me he reconciliado, es más, ahora mismo le adoro!!! La película va sobre un chico, hijo de un yakuza, que llega nuevo al peor instituto de Japón y quiere conquistarlo, algo que su padre no consiguió. Si lo hace, su padre le dejará participar en el "negocio" familiar. Total, tortas y humor a partes iguales. Bueno, no, hay más tortas jajaja. Pero bueno, también le da tiempo al chaval de descubrir valores que no conocía como el de la amistad o el amor, por ejemplo. Espectacular, me encantó, me lo pasé como una enana. Además fue la única que no vi sola porque me encontré con unos colegas :D asi que mejor todavía.

Vuelta a casa, pilla bus desde Sitges, luego otro desde Plaza Catalunya (que casi lo pierdo) y un taxi porque no tenía ánimos de subir andando xD Entraba por la puerta de casa de mis padres a las 4 menos 5.... toda una odisea, pero me lo he pasado.... genial!!!
