Ayer volví a ver Chicago. Volví a sumergirme en ese mundo de fantasía que brindan René Zellweger, Catherine Zeta-Jones y Richard Gere... Un trabajo magistral de grandes actores, conocidos, que nunca habían hecho un musical y que se lo curraron muchísimo para poder hacer algo así. Aprendieron a cantar, a bailar, a hacer, como profesionales que son, esas complicadas coreografías que incluyen números de cabaret, de claqué, de danza... Mis favoritos son uno en el que René Zelwegger hace de marioneta y el número final de las chicas (con los vestidos plateados, bailando al unísono), además del solo de claqué que se marca el Sr. Gere a medio juicio... Simplemente impresionante.

La música, la magia... me transportaron a ese mundo en el que el dinero era todo y con dinero podías conseguir todo. Los años 20. Ahora no es tan diferente. Casos de corrupción a patadas, la ley antitabaco (que tiene cierta similitud con la Ley Seca pero sin llegar a prohibir la venta), mafias, ... no hemos evolucionado tanto en casi 90 años, verdad?
Ayer le decía a Andrea que esa época de la historia americana era mi favorita porque me ayudó a aprobar la selectividad. La gran pregunta de tema fue: "Los felices 20 y la crisis del 29", y aprobé gracias a habérmela leido un par de veces y haberla explicado, justo antes del examen, en las 2 horas que teníamos entre un examen y otro, a tres compañeros de estudio diferentes. Mi por entonces prodigiosa memoria me ayudó a sacar un 8 en Historia (que compensó mi 1,5 en Literatura Española, menos mal. No habíamos leido ni la mitad de los libros ni habíamos dado la mitad del temario en clase, la profesora se limitó a un par de libros y los poemas de Antonio Machado, y nos cayó uno que ni siquiera vimos en clase, manda narices) y aprobé la selectividad, pudiendo entrar entonces en Turismo, que era lo que quería hacer. Ahora estoy metida en le mundillo este... y me cansé después de tanto tiempo de hacer siempre lo mismo, así que lo más seguro es que pasado el verano me dedique a otra cosa que no tenga nada que ver con esto.
Las vueltas que da la vida. De los años 20 a la actualidad, todo en unas líneas...

En fin, que escribo para despedirme. Para decir adiós antes de las vacaciones, aunque no estoy segura de si me echaréis de menos. No estoy segura de nada, pero cuando vuelva espero estarlo.
un beso y hasta mi vuelta!