Queer as folk
No puedo evitar engancharme, cada martes, a esta serie. Me enganchó desde el principio, no como Anatomía de Grey, que tuve que oír hablar de ella para verla y, finalmente, engancharme a su trama, sino como una de esas agradables sorpresas que encuentras en televisión y que te hacen ver que la realidad y la ficción, muchas veces, son iguales, ninguna supera a la otra. Como House, que me enganchó a los 5 minutos.
Para mí, es una versión gay, en masculino, de Sexo en Nueva York. Sí, ya se que las comparaciones son odiosas, pero me lo parece, veo en cada rol masculino una comparación en femenino, como veo a uno de sus máximos protagonistas, libertino y follador (es que no me salía otra palabra!) al máximo que me recuerda a Samantha: disfruta del sexo con desconocidos o conocidos siempre que puede y en cuanto se le presenta la ocasión, sin siquiera pensar en el que dirán los demás, y no tiene ningún tipo de vergüenza y parece carecer de sentimientos. Brian (esta especie de adicto al sexo) es el personaje que más simpatía me despierta, por su frialdad, por ser tan calculador y por saber tan bien lo que quiere... y porque se empieza a vislumbrar un ápice de compasión hacia los demás y de no querer ser ese hijo de puta sin sentimientos que todo el mundo cree que es. La compasión la veo en la relación que mantiene con un chico de 17 años (dios mio como está el puñetero niño!), que le persigue porque está enamorado de él y quiere compartir todas las experiencias posibles con él. Y en lugar de echarle de su vida, cae en sus brazos una y otra vez, aunque entre encuentro y encuentro se va acostando con todo lo que pilla. Mientras, el chico va aprendiendo y se va soltando. Lo que antes era una homosexualidad reprimida (que en casa aún no puede mostrar aunque su madre ya lo sabe), Brian ha despertado en él el deseo carnal.

Brian, el "animal sexual", como lo define Cuatro en su web
En el capítulo de ayer, Brian se entera de que uno de sus amigos le ha escogido para que le desconecte de las máquinas que le hacen respirar en caso de que haga falta, ya que está en coma. Al final del capítulo, Brian le pregunta a su amigo que porqué le ha escogido (la pregunta fue "¿Porqué yo?"), y su amigo, sin pensarlo 30 segundos, le suelta que ni su madre ni sus otros amigos podrían, sólo él sabría cuando es el momento por ser un egoista y un hijo de puta sin sentimientos ni corazón.
Viéndole ahí, sentado a los pies de la cama de su amigo, le vi vulnerable, pensativo sobre lo que acababa de suceder y pensé: qué duro que debe ser que los demás crean que eres un cabrón, un hijo de puta sin corazón, que tienes hielo en las venas. Sus amigos saben que es así y lo aceptan, y siempre se dice que no importa lo que los demás dicen de tí, pero creo que si piensan que eres una persona sin escrúpulos tiene que ser duro. Puedes caer bien, pero solo contaran contigo para cosas que los demás no pueden hacer porque sienten, no porque realmente confíen en tí, sino porque la persona que va antes que tú no tiene los cojones suficientes para hacer lo que hay que hacer.
Siempre he sido de la opinión de que los sentimientos es lo que nos hace personas. Sin sentimientos, tendría, creo, mi vida muy vacía. Me guío por impulsos, por emociones, y no concibo la vida sin ellos. Es verdad que muchas veces me dan dolores de cabeza porque no querría sentir según qué cosas, pero forma parte del juego.
Aunque tengo amigos que son mucho más duros que yo y dicen no sentir para no sufrir, no acabo de creérmelo del todo. No concibo un ser humano frío y que no tenga nada dentro. Aunque sea malo, ¡algo tiene que haber! El ser humano debe sentir para ser eso, humano. Las sensaciones y emociones forman parte de nosotros por jodido que nos parezca.
Sentir nos ayuda a vivir, aunque lo que sintamos no nos gusta.
Queer as folk, por tonto que parezca, me ha ayudado a ver el trasfondo de una persona que se supone que no tiene sentimientos, pero que despierta mi simpatía porque en realidad tiene muchos más de lo que parece. Y me ha ayudado a darme cuenta de que nunca, nunca, quiero ser así, aunque me digan que guiarme por lo que siento no siempre es bueno, prefiero eso a ser una persona fría. Mi carácter y mi manera de hacer las cosas no casa con esa manera de vivir.
Sentid, amigos, aunque parezca lo peor del mundo, hay que sentir. Porque la vida no es otra cosa que experiencias que no son completas si no son sentidas.

pasabaporalli dijo
A mí también me gusta mucho la serie. Me tienen enganchados los personajes aunque el que más me gusta es Michael.
19 Julio 2006 | 06:43 PM