Dios mío, cuanto tiempo!
es la típica frase que se suele decir cuando de repente, en cualquier lugar del mundo, te tropiezas con alguien al que hace siglos o decenios que no ves. Últimamente suelo decirla bastante (cosas de la vida) porque me planteo retomar alguna amistad semi abandonada que tenía por ahí, pero en este caso lo digo porque me siento como si hiciera meses que no escribiese, cosa que ya se que no es real, pero me siento así.
Para empezar, parece que todo va como debiera: trabajo bien, amigos bien, sentimentalmente neutral, sexualmente inactiva y un poco guerrera en cuestión de ideales. Pero no me quejo. Por primera vez en meses me siento calmada. Será la nueva compañera de piso, Amaia, que es una tia majica? (como dice ella, que todo lo termina en -ita e -ica). Será que me conformo con menos? No lo se.
El caso es que el mundo se retuerce a mi alrededor y yo no me doy ni cuenta.
Salgo y me lo paso bien porque quiero pasármelo bien, no me altero y la vida, de momento, me sonríe. Hasta que venga un hijo de puta y me lo joda, seguro!!!
De momento, no quiero llamar al mal tiempo y quiero seguir disfrutando de la vida y de lo que me ofrece. Seguir haciendo el loco con Angie, seguir yendo a Nocturna, al cine y a donde haga falta con los amigos, descubrir nueva gente que tiene cosas que aportarme y estar cada vez mejor a solas conmigo misma.
Eso, y la dieta que me plantea Amaia (fácil, práctica, sencilla y sin agobios, que si funciona bien y sino también), creo que es la clave del éxito.
Aix, que bien se está cuando se está bien, verdad?

antraxia dijo
Pues y yo que me alegro chica. Ya te avisaré para cuando vaya por Bcn para que me hagas esa ruta gastronómica que me prometiste,jeje....
Que si no cae la visita en agosto será en septiembre.
Un beso linda!
27 Junio 2006 | 08:29 PM