Leyendo...y pensando! (5)
Santi, un compañero, trajo una revista, y me dio por cotillear. Me encontré con un artículo reivindicativo con el cual, raramente, no estaba de acuerdo. Lo escribió Isabel Coixet, conocida directora cinematográfica de nuestro país (aunque creo que tampoco es para tanto porque hay películas de otros directores españoles o de mujeres como Icíar Bollaín que me gustan más, pero tiene su mérito hacer lo que hace) y la revista es Woman.
Este es el artículo (de opinión, por cierto):
“EXCESO DE EQUIPAJE
Ser mujer requiere paciencia infinita. Y ser mujer y presidente de un Estado, aún más. No es suficiente que Angela Merkel tenga una idea bastante clara de su plan de gobierno, y de hacia dónde quiere llevar a su país, además, tiene que encontrar un estilista que le busque trajes de chaqueta mñas estilosos de los que ha usado en toda su vida y un desodorante que no la abandone, porque en las fotos, las manchas de sudor quedan fatal. A ningún otro jefe de estado, que yo recuerde, se le ha fotografiado con manchas de sudor en los sobacos, como la imagen que fue la página frontal de todos los periódicos internacionales.
Entendámonos: las manchas de sudor son feas, pero de ser Angela Merkel un hombre, a nadie se le hubiera ocurrido tomar esa instantánea. De ser Angela Merkel un hombre, todo el mundo habría tomado esas manchas de sudor como un claro signo de entrega del presidente a su nuevo puesto. En el caso de Merkel, se hace incluso alguna mención irónica a los hábitos higiénicos de los alemanes que provenían del Este. ¿Qué es lo primero que le han preguntado a Michelle Bachelet tras su victoria electoral? ¿Cómo piensa bajar las tasas de inflación? ¿Qué va a hacer con la deuda externa, con los índices de paro, con Pinochet, el enfermo con más energía de la historia? No. La primera pregunta que le hicieron fue si no echaba de menos el cariñito de un hombre, dado que es una mujer separada. La cara de Michelle Bachelet era todo un poema y optóo por la mejor de las respuestas: ignorar una pregunta tan imbécil.
Casos como éstos son una constante de la vida de cualquier mujer que ocupa un cargo más o menos de relevancia: si se pinta las manos con “henna”, algún periodista avieso ve siniestras connotaciones con Al Qaeda; si sale en una revista de moda vestida de Yamamoto, el mensaje implícito es que <
En algunas afirmaciones, como que es duro ser mujer, como parte del género femenino que me considero, no puedo hacer otra cosa que estar de acuerdo, pero en otras muchas, no considero que las cosas sean como Coixet las pinta.
Desde tiempo inmemorial, las mujeres hemos luchado por la igualdad, y muchos y muchas nos hemos reído de los hombres, sean importantes o no. Anda que no se ha reído más de uno con los cercos de sudor de Camacho, el bigote y la risa de Aznar o con las juergas del expresidente ruso y las tajas de vodka que se agarraba. Y ahora nos quejamos porque se critica a Merkel y sus sudores. Pues mira, no me parece tan mal, porque forma parte de la igualdad que estamos reclamando.
Merkel, por supuesto, tiene que tener cuidado de su imagen, porque es la representación de un país. No digo que vaya de punta en blanco, pero debe ser cuidadosa, porque los seres humanos somos, por definición, bastante cabrones, y estamos esperando que otro cometa un error, por pequeño que sea, para reírnos a carcajadas. Y si esa persona, encima, está por encima de nosotros, nos parece incluso más divertido. Por supuesto que tiene que tener buenos proyectos para su país, para eso está donde está, y debe demostrar que es digna de su cargo, pero lo mismo que Evo González ha sido criticado por su falta de protocolo, aunque a todos nos hiciera mucha gracia su jersey, Merkel es criticada por su manera de vestir y sus cercos debajo de la axila. Es algo que debe aceptar, porque un cargo público siempre da lugar a burlas a no ser que pases desapercibido, y no es el caso de la alemana por ser una de las pocas mujeres que tienen el cargo que ella tiene. Para bien o para mal, llama la atención.
Lo de Bachelet ya me parece mucho más cabrón, con perdón de la palabra. El periodista en cuestión ya se podía haber metido la lengua en la boca en lugar de decir semejante gilipollez, porque si un hombre está separado no le preguntan si echa de menos a su mujer, aunque por todo el mundo es sabido que las mujeres tenemos mucho más aguante para según que cosas que los hombres (sí, pensad en verde!).

jian dijo
Los personajes públicos están en el ojo de todos y los políticos más. Esto es así, da igual que seas hombre o que seas mujer. Si se quiere encontrarle un trasfondo machista o feminista lo encontrarás. Eso tiene su parte buena. Puedes escribir en resvistas de una determinada línea editorial. Porque un ejemplo que nos pilla cerca son las criticadas cejas de nuestro presidente del gobierno. Aunque bueno, también se puede pensar que es una conjura metrosexual. (¿Habrá revistas de metrosexuales?)
Afortunadamente la igualdad de mujeres y hombres es cada vez más palpable y en aquellos términos en que no se ha alcanzado es, a mi entender, por una razón primordial, cuesta dinero.
17 Marzo 2006 | 11:41 AM