Domingo 5 de octubre, conseguimos coger el tren después de las 16.36 después de que Lume llegase tarde para el de las 16.06 y nos empanáramos y se nos escapase en las narices el de las 16.10. Pero bueno, no pasa nada, estoy de vacaciones, no tengo prisa. Charlita, llegada a Sitges, intentamos comprar otra entrada para Sexykiller pero se habían agotado, y quedamos con Oscar de Tannhauser, tipo majo, simpático, de sentido del humor cafre, de ese que a mí me mola. Nos encontramos con la novia de Fran y una amiga suya, vienen Javi y Dunia, todos en una terracita de un bar llamado Glamour, que de glamour tenía bien poco, ya que el lavabo olía que apestaba y no tenían casi de nada (Publicidad engañosa en la ventana del bar, que decían que tenían granizados, batidos y horchatas, y no tenían nada de eso).
Y a ver la primera peli del día: Sexykiller.
Bárbara es una asesina en serie en un campus universitario tremendamente pijo, sigue las tendencias de la moda y se carga a cualquiera que le parezca que le ha hecho un feo o que, simplemente, no le guste su cara porque, como ella misma dice, ¿se necesita algún motivo para matar a alguien?
Comedia descarada, ácida, con guiños a películas que casi todos retenemos en nuestra retina y bromas que cualquier persona medianamente friki es capaz de entender. Vamos, que la peli es un cachondeo hecha por y para frikis. Presentaron la película el director, el guionista y la actriz protagonista, Macarena Gómez, un encanto de mujer que interpreta su papel de asesina magistralmente.
Tiempo de quedarme por Sitges dando una vuelta, comer unas porciones de pizza, hablar con mi mejor amigo por teléfono... etc etc, ya que la persona con la que iba decidió, a última hora, quedarse a ver una peli que a mi no me apetecía ver con otro amigo que estaba currando en el festival. Es de esas ocasiones en las que piensas que mejor haber ido sola al festival porque estas cosas no ocurren cuando una va en solitario, sabes lo que te espera. Lo malo de las personas es que a veces no reaccionan como esperabas, y aunque luego intenten arreglarlo... no es lo mismo, algo ha cambiado. Y eso fue lo que sucedió, que decidí que a partir de ahora me voy a pensar muy mucho con quien voy a este tipo de eventos, prefiero ir sola que llevarme chascos.
Y a la maratón se ha dicho! Este año me parece que voy a ir a pocas maratones, pero bueno, por lo menos esta no me la quería perder.
La primera película de la maratón, Splinter, trata de un bicharraco con puas que ataca a la gente para hacerse más grande y seguir matando, sangrienta a más no poder (como debe ser, que para eso va una a las sesiones de Midnight Xtreme!!!) y con unos toques de humor bastante cafres. Me encantó, de las mejores pelis que he visto en este tipo de sesiones.
La siguiente película, Able, que vinieron su director y guionista a presentarla, según un chico que conocí fuera de la sala entre peli y peli fumando un cigarro, iba a ser más sangrienta porque iba de un virus que asolaba Berlín... nada más lejos de la realidad: película lenta, prácticamente sin sentido, aburrida, silencios, diálogos rallando lo absurdo... no me gustó nada.
En cuanto a la última película, perteneciente a la serie Fear Itself, parecida a Masters of Horror, rodada para televisión pero menos burra por lo que parece, New Year's Day retrata, con flashbacks, la noche de fin de año y el día después, en el que el mundo está siendo atacado por zombies, según el punto de vista de una chica. Estupenda, con sangre y vísceras por doquier (como corresponde a una peli de zombies, claro). Muy recomendable.
Y poco más: vuelta a casa en tren (esperando un montón de rato en la estación porque se me volvió a escapar uno en las narices) y esperando a la próxima sesión de miedo, que seguramente será el miércoles o el jueves, es decir, ya mismo.
Los sábados por la tarde durante el festival, en el Melià Sitges acostumbran a poner las pelis que seran un bombazo o que consideran que seran un bombazo...
En este caso, íbamos a presenciar Soy un pelele, la nueva propuesta cinematográfica de Hernán Migoya, director español que, como pudimos comprobar, es cafre como él solo.
Pero antes de empezar la proyección, presentaron el proyecto "Teaserland", que consiste en realizar un trailer de una película falsa (llamado teaser), colgarlo en la web www.teaserland.com y ale, a ver si te toca el premio de 30.000 eurazos que te dan para que hagas un corto. La web para las bases y demás: www.teaserland.com. Nos pusieron los teasers de los directores invitados (Jaume Balagueró, José Corbacho y Juan Cruz, Isabel Coixet, J.A. Bayona,...) y la verdad es que muchos de ellos, sobretodo los mencionados, son geniales.
A lo que íbamos, la peli:
Un director de cine de repente se queda amnésico, no recuerda quien es ni como se llama... nada. Se reune con su productor después de que este le llame, y le dice que tiene que escribir un guión en tres dias con la guionista con la que acostumbraba a trabajar hasta que la puso verde. Comedia hilarante, bizarra, sucia, cerda, pero comedia al fin y al cabo, repleta de escenas guarrírimas y asquerosas. Pero divertida dentro de lo bizarro del argumento y la trama.
Bueno, aquí va mi primera crónica de lo visto, oído y sufrido en Sitges 2008, que está siendo bastante interesante:
Viernes 3 de octubre:
Levantarme a las 9 de la mañana, coger el bus que me lleva al centro de las 9,30, pillar un bus que me lleve a Sants y luego otro que me lleve a Sitges para llegar allí a las 11.10... si, es duro, pero sarna con gusto, no pica! La cuestión es que una está acostumbrada a los viajes largos y ya le da igual.
Sitges para mí es mi odisea cinematográfica, es mis vacaciones de la vida real, no voy a Sitges el resto del año (creo que solo he ido una vez fuera de temporada cinéfila) porque sino perdería todo el sentido, toda la magia y todo lo que significa para mí, a parte de ser ese bonito y antiguo pueblo pesquero convertido en ciudad de turismo guiri y gay. Pero por unos días es invadido por cafres del cine sangriento, duro y salvaje como yo
Total, que en el Auditori proyectaban una nueva versión de Terminator 2: The Judgement Day, anunciada como "Director's Cut", lo que suele ser un par de escenas añadidas, algun retoque... nada, cuatro chorradas, pero me apetecía verla en pantalla grande. Pero que gran sorpresa: el metraje ha sido alargado hasta lo imposible (152 minutos de peli, ahí es nada), se han añadido un montón de escenas inéditas que ayudan a entender mejor la película y que considero que nunca deberían haberse obviado, y hay algún cambio de guión que hace que la película sea mucho más divertida. Salí de la sala encantadísima con la nueva versión de James Cameron, que si sale a la venta cae fijo.
Sal de la sala para volver a entrar.
La siguiente peli, Fighter, es una suerte de Quiero ser como Beckham de las artes marciales, pero original, con un trasfondo social importante. La historia: chica de familia turca musulmana que vive en Dinamarca, practica el kung fu en sus ratos libres, y la profesora la insta a apuntarse a un club más serio, un club mixto. En su casa, su padre le prohíbe la práctica de este deporte, y menos con chicos, y se centre en sus estudios de medicina. Obviamente, la chica no le hace caso, se apunta al club de kung fu, empieza a faltar en clase, empieza a tener sentimientos hacia un chico del club de kung fu, católico y que no entiende sus creencias... todo se le va torciendo. Peli fresca, y aunque a veces triste, muestra las dificultades a las que se enfrentan las chicas de religión musulmana en un país donde la gente no comprende sus raíces, que no conoce sus creencias, y la irracionalidad de tales creencias en un país donde están obsoletas en un marco de lucha por la superación personal y la disciplina que es el kung fu. El coreógrafo de películas como Tigre y Dragón (que además interpreta el papel de entrenador del club mixto de kung fu) colabora en esta película de peleas espectaculares y preciosas escenas de lucha. Muy buena!!
Sal de la sala para volver a entrar... otra vez!
2001: A Space Odyssey me ha hecho descubrir que la ciencia ficción de finales de los 60 no es lo mío de ninguna de las maneras. Si Blade Runner, supuesta obra maestra (ojo, que técnicamente lo es, para el año en que está rodada, es de lo mejorcito en efectos especiales, aunque yo no pille ni por asomo el mensaje y la he visto 2 veces el año pasado) ya me costó verla, esta se me hizo imposible: Silencios larguísimos, respiraciones pesadas (que me pone de los nervios eso!!!!!), un argumento raro de narices, música clásica a todo trapo, pitidos inaguantables... a la segunda vez que el astronauta se mete en la capsulita y empieza a respirar fuerte, me dio un atacazo de nervios y me largué de la sala. Un tostón.
Paseito por Sitges, bocata, comprar alguna cosilla por ahí... lo típico, haciendo tiempo a que empezara la última peli del día.
Takashi Miike... director japonés de renombre con el que me "peleé" hace unos 3 años cuando me llevaron a ver Izô, una película de un samurai dando katanazos a diestro y siniestro y sin sentido en la que me sobé divinamente (ese año pagué pasta por dormir pero que mucho en el cine, fue cuando decidí que a partir de entonces mi programa lo escogía yo xD que de mierda que vi, por dios...). Este año, al leer el argumento de Crows. Episode Zero, adaptación de un manga que ha vendido 32 millones de ejemplares y que ha sido un exitazo en Japón, pensé que era hora de reconciliarme con este hombre. Y por supuesto que me he reconciliado, es más, ahora mismo le adoro!!! La película va sobre un chico, hijo de un yakuza, que llega nuevo al peor instituto de Japón y quiere conquistarlo, algo que su padre no consiguió. Si lo hace, su padre le dejará participar en el "negocio" familiar. Total, tortas y humor a partes iguales. Bueno, no, hay más tortas jajaja. Pero bueno, también le da tiempo al chaval de descubrir valores que no conocía como el de la amistad o el amor, por ejemplo. Espectacular, me encantó, me lo pasé como una enana. Además fue la única que no vi sola porque me encontré con unos colegas :D asi que mejor todavía.
Vuelta a casa, pilla bus desde Sitges, luego otro desde Plaza Catalunya (que casi lo pierdo) y un taxi porque no tenía ánimos de subir andando xD Entraba por la puerta de casa de mis padres a las 4 menos 5.... toda una odisea, pero me lo he pasado.... genial!!!
Siempre he pensado que hay gente a la que no puedes morir sin ver en directo, por eso de ser un poco/bastante melómana/mitómana, y en mi lista de imprescindibles aunque casi imposible por edad, precio de las entradas y poca frecuencia de visitas, estaban:
- Madonna (a ver si ponen a la venta las de Madrid, joder)
- Bruce Springsteen
- Rolling Stones
- U2
Pues ya puedo tachar uno, Bruce Springsteen. Ayer, por fin, disfruté de su directo después de unos 7 meses de espera desde que compré la entrada para asistir a un concierto suyo en el Camp Nou, que tiene guasa que mi primera (e impresionante) visita al campo del Barça sea para un concierto, pero bueno. La primera pega empezó con la llegada al campo, que no tenía claro por donde ir... pero se solucionó rápido preguntando. La segunda pega... que no sabía por donde leches se entraba, pero preguntando otra vez se llega a todas partes. Y la tercera fue encontrar el sitio, que manda narices, estaba en a tomar por culo a la derecha, a un huevo de distancia del suelo real y yo con mi fobia a las alturas. Pero por lo menos estaba en la fila 1 de la gradería y no tendría que soportar al típico rancio que se pone de pie y no te deja ver, esta vez la rancia que se pone de pie sería yo. Seeeeeeeeeeeeeh!!!!!! Venganzaaaaaaaaaaaa!
Llegué a mi sitio como una hora antes de que empezara el concierto... o eso me pensaba yo, porque tenía que empezar a las 21.30... y realmente comenzó a las 22.07 (que miré el reloj del movil xDDD). Realmente el montaje era espectacular y aunque no conocía demasiadas canciones (aunque algunas sí, pero las que más conocía como Streets of Philadelphia por la que ganó el Oscar a mejor canción y Born In the USA no las tocó) se me pusieron los pelos como escarpias sólo empezar. Porque el Boss tiene una fuerza en directo que no se transmite en los discos. Tenía un mega escenario en el que podía moverse a gusto, bromear con la banda y los cámaras que nos hacían más fácil la visión a los que estábamos lejos a través de unas pantallas gigantes situadas en los laterales, y no le daba miedo acercarse al público. Me dio la sensación de que no es de esas personas que le da miedo recibir el cariño del público, sino al contrario: Había cuatro puntos clave en el escenario en los que el Boss podía tener contacto directo con sus fans, e iba a estrecharles la mano, a cantarles y a hacer bromas con ellos siempre que podía. Recogió carteles de la gente del público con títulos de canciones que la gente pedía, y los dejó en el escenario... y en algunas de las canciones como Rosalita, Bon to Run o I'm Gonin' Down Down Down (que este ya era en plan profesional: un cartel LED, de esos que hacen luces, con el nombre de la canción que dejó alucinado al mismo Springsteen y lo enseñaba a las cámaras con cara de sorpresa) enseñaba el cartel anunciando la canción que venía a continuación. Un gesto amable, como tantos, para los asistentes, como el hecho de que siempre que viene a Barcelona intenta dirigirse al público en catalán, lo que hace que los que somos de aquí valoremos el esfuerzo, que sepa quienes somos y valore nuestra identidad. Medio en catalán, medio en inglés se comunicaba con nosotros durante el concierto.
Temazos como Tougher Than the rest (que cantó con su esposa, que forma parte de la banda que le acompaña, The E-Street Band), This hard land, Murder Incorporated, Living in the future, The River (en el que fue corriendo desde una punta del escenario para acabar resbalando de rodillas en el suelo y sacando la lengua a la cámara con la que casi se choca xD), The rising, Long Walk Home, y los mencionados Born To run, I'm Going Down Down Down y Rosalita, amén de una recopilación de éxitos del rock& roll más clásico y una versión ultra larga del Twist & Shout de los Beatles para terminar que duró como 10 minutos, combinado con un "Baaaaaaaaamba bamba" a media canción. Hacia el final del show invitó a uno de sus hijos a tocar con él una canción de aires irlandeses que creo que se llama American Land o algo parecido, y el resto de su prole (que tiene unos cuantos hijos el hombre...) y su mujer, a la que no tiene reparos en mostrar su cariño y es de agradecer.
Lástima que me tocó una de las gradas más aburridas del estadio... hasta que no tocaron Born To Run y salvo alguna excepción, todo el mundo sentado, aunque los últimos 45 minutos los pasamos de pie. Menos mal porque me dolía el culo de una manera...
3 horas de concierto que me hicieron comprender porqué Bruce Springsteen es el Jefe. Pero no un jefe cualquiera, sino un jefe divertido, simpático, que sabe que su éxito lo debe a aquellos que le siguen y que les corresponde con gestos amables. Un jefe que se desvive.
Gracias al Boss y a la E-Street Band (pedazo de músicos que son, por el amor de Dios!) por haberme enseñado una nueva lección de música, y por enseñar al mundo que el buen rollo y el buen ambiente son la marca de la casa y lo que hace que la gente se una para escucharles.
Llegué a casa a las 3 de la mañana después de conocer a una tropa de italianos locos en la parada del nit bus con la sensación de haber estado en un concierto mítico, en uno de los mejores de mi vida.
Había una vez un señor que se llamaba Andy LaPlegua (el de la foto, que da miedo pero en verdad es majete) que vivía en el norte de Europa que fundó un grupo que se llamaba Combichrist, y este grupo parece que molaba... y yo me enteré hace unos pocos años, además de enterarme de que estaba como un queso azul de bueno... total, que el año pasado este señor decidió visitar Barcelona en su gira "What the f***ck is wrong with you tour" y obviamente fui a verle... madre del amor hermoso qué directazo!!
Pues un año y pico después de ese realmente fabuloso 3 de marzo en el que esperaba conocerle pero no pudo ser por exigencias de un guión que no existía, Andy y sus chicos volvieron a mi ciudad. Y esta vez... mejor aún que el año anterior. Potencia, salvajismo, caras de diablillo, sipis volando, baquetas con vida propia, movimiento constante... esos son solas algunas de las palabras que pueden definir ese concierto, teloneados por unos Invaders From Mars cada vez más en estado de gracia, por supuesto.
Aunque me han comentado que comparado con Madrid el concierto de Barcelona fue una mariconada, lo disfruté como si tuviera 5 años y con llamada a iori incluida (se que me odia a veces, pero como me quiere demasiado no se lo tengo en cuenta xD) en pleno Blut Royale. Este y otros temas como Electrohead, Get Your Body Beat o This sh***t will f**ck you up (que dejaron como último tema del 2º bis) y alguno de los nuevos, resonaron en mis oídos mientras me liaba a hacer fotos (pensando "Andy, quedate quieto de una vez ya que me salen borrosaaaas!!!") y bailaba al tiempo. Resumen: BRU-TAL!!!!!!!! estos chicos son la leche. Y dunia, alucinando con el batería, un monstruo de las baquetas, tanto que la mitad de las veces ni se enteraba de que le estaba hablando xDDDDDDD
Después Demonix. Fiesta simpática, conocimos a los chicos de Combichrist todos majetes ellos. Fotos, autógrafos, un poquito de conversación y se fueron en nada y sin que nos enterásemos.
En cuanto a Invaders From Mars, los teloneros, cada vez me gustan más, sobretodo porque los conozco personalmente y son una gente muy maja, la pena es que les salgan pocos bolos. No suele ser el tipo de música que escucho habitualmente, pero para ser un electro bastante tirando hacia el industrial que se me hace a veces difícil de escuchar, no están del todo mal. Quizás con el rodaje y la costumbre que estoy adquiriendo hacia los sonidos más duros, me acaben gustando del todo
Cuando una tiene un viaje que hacer en autobús de Madrid a Barcelona de unas 8 horas de duración aproximadamente, además de unas cuantas horas de ocio profundo en mi última estancia allí, más le vale tener algún que otro libro para los momentos de tranquilidad. Pasé por la fnac de Callao (Madrid) la última vez que estuve allí y opté por llevarme un par de libros de la autora de la que hablo hoy. Libros de bolsillo, claro está, para no ir cargada como una mula (que iría cargada de todas formas porque compré más cosas).
Atraída por el inminente estreno de la peli basada en la serie y puesto que me encantó la serie y pensé que sería más o menos parecido a la misma, en primer lugar me decidí por Sexo en Nueva York, le di un pequeño primer vistazo y pensé que, aunque el formato no me gustara demasiado (pequeños capítulos de pocas líneas a modo de artículo periodístico), quizás el libro estaba bastante bien... pero me equivoqué. Aburrido, pesado, no se parece prácticamente en nada a la serie que protagoniza Sarah Jessica Parker que tanto me gustó y que tanto éxito tuvo. Los personajes... casi ninguno, excepto el de Carrie o el de Mr. Importante (Mr. Big en la serie, que no lo tradujeron y me parece acertadísimo) aparecen en la serie, y creo que en este caso, tenemos un ejemplo clarísimo de cómo una serie supera infinitamente al libro, porque el formato de lectura cansa mucho.
Después de un buen rato merodeando por la sección de libros, decidí arriesgarme con un libro de la misma autora, Mujeres de Manhattan, que tenía muy buena pinta. Y realmente es un libro estupendo, correcto, y lo mejor que tiene es que te engancha a la historia de tres mujeres truinfadoras de Manhattan, sus aventuras y desventuras en un mundo gobernado, dirigido y pensado por hombres, en el que estas tres amigas se están haciendo un hueco. Divertido, triste a veces, y con garra, es un libro que se lee rápido y que muestra el mundo de los negocios des del punto de vista femenino comparándolo con el de los hombres, y esa guerra personal que tenemos las mujeres para no sentirnos culpables ni lamentar poner una carrera por delante de la familia, como hacen ellos.
De los dos, obviamente, recomiendo el segundo, por su agilidad para leerlo, por ser más emocionante y por toda una serie de características que no soy capaz de explicar. Hay que leerlo para saberlo, como tantos otros libros.
Tener amigos a veces es genial, y más si puedes asistir con ellos a festivales chulos como el Sonar, al que no había asistido nunca y eso... es bastante imperdonable con el tute de conciertos y festivales varios que me doy al cabo del año, no puede ser no ir a uno que se celebra a 15 minutos andando de mi casa!!!!!! (bueno, desde hace un par de años). Total, que una amiga me dijo que me pagaba la entrada porque quería ir conmigo... y para allá que nos fuimos, a patita.
Mi amiga quería ver a Madness, grupo de esos míticos donde los haya, que mezcla reggae con ska, y aunque no son mis estilos favoritos, les di una oportunidad, pero solo conseguí constatar un hecho: me aburren soberanamente. Empezaron con el mítico One Step Beyond que sí que me gusta bastante... y el resto de canciones eran bastante aburridas, así que nos fuimos a ver a Yelle, la chica francesa que os recomendé hace unos días... y solo puedo alavar su directo. Potente, divertido, simpático... como su disco. Solo llegamos a 3 temas, que alargó convenientemente (pero sin hacerse pesado) convirtiendo una de las salas del Recinto Ferial Montjuïc 2 en una auténtica fiesta, medio Sonar estaba allí para verla, porque vale la pena. Si vuelve a Barcelona en concierto, no me lo pierdo.
Dimos una vuelta por el recinto y nos fuimos a ver a The Pinker Tones, unos chavales de Barcelona que combinan melodías disco con batería electrónica y guitarras eléctricas, mezclan sonidos prefabricados con sonido en vivo. Fiesta total, cachondeo a muerte... pero lo mejor fue uno de los temas finales, llamado Sonido Total (el video que pongo). Es la versión de directo, la normal es más tranquila, y las camisetas que llevaban tenían una corbata plateada dibujada, muy elegante xD La coreografía fue... brutal, y era divertido ver a todo el público imitándoles.
(Duka, este tema es más que probable que te guste xD).
Roisin Murphy era la siguiente actuación que teníamos previsto ver, y aunque coincidía con Ritchie Hawkin, preferimos ver la actuación de esta inglesa, exintegrante de Moloko, y la verdad es que fue bastante espectacular hasta que al final se le empezó a ir la olla demasiado. Llevaba un par de coristas muy al estilo diva de los 80 y en cada canción cambiaba de vestuario, el sonido era impecable y aunque algunas de las canciones se hicieron un pelín largas, nos lo pasamos genial viendo su show.
Después de un bocata y de un rato más de bailoteo en la sesión de un Dj bastante trallero y otro que mezclaba música muy bailable con ritmos un poco latinos, decidimos marcharnos a casa a eso de las 4 y cuarto, que después de 5 horas allí el cuerpo se nos resentía un poco bastante xD.
La valoración general fue que el Recinto Ferial es un lugar genial para este tipo de eventos, sobretodo porque un par de los escenarios se encontraban al aire libre, que con tanto calor es de agradecer, pero los cerrados constaban de aire acondicionado que cumplían su función correctamente. Quizás faltaban camareros y en determinados momentos era bastante complicado desalojar los espacios de conciertos, pero nada fuera de lo normal en un festival de estas dimensiones. Nos volvimos a casa con 16 vasos de plástico rígido (8 para mi amiga y 8 para mí) por cortesía de Eristoff y de la gente que los iba tirando por el suelo.
Conclusión: el año que viene, en la medida de lo posible, volvemos, que vale la pena asistir... pero con un abono para al menos 2 noches!
Y llegó el momento... acompañada de los compis de Debod y sus minis, nos metimos en la marabunta del punk rock, es decir, en el concierto de The Offspring, uno de esos que tenía muchísimas ganas de ver y que, la verdad... me parecieron estar un poco en baja forma. Venían a presentar el disco que sacaran en breve (y que alguno de sus temas está disponible para escucharlo de manera gratuita a través de su web www.offspring.com), y espero que una gira conseguirá que Dexter Holland se ponga de nuevo en forma y... por dios, que Noodles se corte las melenas! He visto directos mejores, pero bueno, no estuvieron mal... salvo que se les escoñó el sonido a medio Want You Bad (una de mis canciones favoritas); de repente el batería se quedó solo, ni voz, ni guitarra, ni bajo... nada, y tardó en darse cuenta de que estaba solo, y cuando lo descubrió, se quedó alucinado. El parón duró un buen rato (sobre unos 10 minutos) me enfrió bastante, menos mal de la compañía . Después se les jodió una pantalla, así que pensé "Joder, que mala suerte que está teniendo esta gente, están un poco gafes!!", pero bueno, el concierto no acabó de estar del todo mal.
Después de cenar unos bocatas por la patilla (la anécdota me la guardo que sino luego la usáis!!! jajaja), nos fuimos a ver a Rage Against The Machine, y sigo con la misma idea con la que los vi en el Doctor Music Festival hace unos años: es como poner un CD (solo que esta vez mucho más politizada, incluyendo dentro de su repertorio el himno La Internacional y una estrella roja de fondo, que no es que esté en contra, pero me parece demasiadas ideas políticas para un concierto de este estilo), lo único que me merece la pena de ver a esta gente en directo son los dedos prodigiosos de Tom Morello, uno de los mejores guitarristas que existen sobre la faz de la tierra.
Después de 6 minis entre 3, nos fuimos con toda la cogorza para Madrid, me dejaron en el hotel y Nene y Josh se fueron para casita.
Conclusión del primer día de festival: GENIAL. No puedo decir más.
El segundo día empezó con una visita al centro de Madrid para hacer unas compritas, comer algo por ahí, recopilar fuerzas para seguir con el festivaleo y por la tarde, sobre las 6, me dirigí de nuevo hacia el recinto, a disfrutar de más horas de música.
Cuando llegué estaban tocando Queensryche, un grupo tirando hacia heavy clásico y me parecieron bastante buenos... aunque no vi más que un par de canciones me pareció que tenían un estilo tirando hacia Iron Maiden con una corista femenina que tenía una voz simplemente fabulosa, me gustaron bastante.
Estando allí, me llamaron Maca y Nena para reunirme con ellas... para el concierto que venía: Within Temptation. La verdad es que no las tenía todas conmigo porque la vez que los había visto en Barcelona habían hecho un concierto muy corto para lo que pagamos de entrada (25 euros para un concierto de poco menos de una hora y cuarto, es lo que tienen los conciertos Movistar), pero la verdad es que estuvieron geniales. Un concierto intenso, aunque con una pantalla estropeada, con mucha garra y muy divertido, con el aliciente de que uno de los guitarristas capurrea español y eso siempre se agradece. Realmente estuvo genial, tocaron sus temas míticos y otros no tan conocidos, y realmente constaté que su vocalista, Sharon den Adel, tiene una prodigiosa voz. Ole por ellos, lograron sorprenderme y hacerme cantar y menear la melena como hacía tiempo que no lo hacía.
Y llegó el momento del descanso, momento del bocata mientras en la carpa atronaban Machine Head. Nunca me han dicho demasiado y la verdad es que no me gustan nada, es lo mismo que me pasaba con Sepultura y que me pasa con Cavalera Conspiracy y otros grupos de este estilo: no puedo con la voz. Sus guitarras contundentes y las melodías me pirran, pero no soporto los grupos de tipos que en lugar de cantar, berrean.
Intenté convencer a las chicas para que se quedaran... pero no fue así, así que se fueron y yo fui pillando sitio (aunque bastante lejos, la verdad) para disfrutar del directo de los cabezas de cartel del festival, los que consiguieron, entre otros, que el la música heavy como tal llegara realmente a las masas y que siguen dando caña allá por donde van, los reyes en su estilo (al menos a mi modo de ver): Metallica. Aunque la pantalla que tenía más cerca se pasó clavada con la imagen del cantante de Machine Head, a las 2 o 3 canciones se arregló y pude ver la cara de James Heatfield en primer plano, así como de Trujillo, Ulrich y Hammett. No pude ver apenas nada del escenario, pero daba igual, teníamos la pantalla, y teníamos el sonido que sabíamos que salía de los instrumentos de nuestros ídolos, y la verdad es que lo disfruté mucho (también gracias a un par de madrileños locos que conocí, que fueron super majos y amables conmigo). Fueron como unas 2 horas de concierto, durante las que sonaron temas archiconocidos como Unjustice for all, Master of Puppets, Nothing else matters y, como no podía ser de otra manera, Enter Sandman. Lo mejor de todo, los fuegos artificiales, la guitarra de Mr. Hammett tuneada con unas ilustraciones de Dracula geniales y el hecho de ver como un grupo mítico como este sigue en activo, dando guerra y dando lo mejor a sus fans, los que les han seguido desde que empezaron. Metallica debe ser visto al menos una vez en la vida, y yo me alegro de haberles visto ya dos veces, y si pasan por Barcelona, seguro que habrá una tercera.
Me volví a Madrid con uno de los autobuses gratuitos que el Ayuntamiento de Getafe había puesto para que cada uno volviera a su lugar de procedencia (ya fuera Madrid, Fuenlabrada o Alcorcón), charlando con gente en la cola y "disfrutando" de la sesión musical que nos ofrecieron un par de borrachos en el bus.
Realmente el festival estuvo genial, la única pega que le puedo encontrar es que para tanta gente (se calculaban unas 45.000 personas por día) el recinto se quedó pequeño, aunque no había el agobio que encontré, por ejemplo, en el Summercase el año pasado. Había pocas colas para los tickets de consumición, había muchísimos/as camareros/as en las barras (solo para la barra de los bocatas había que hacer algo de cola, pero no mucha), pero la pega real que le pongo es, como siempre, el tema de los lavabos, que a las 3 horas de empezar el festival ya estaban asquerosos y el último día después de Metallica, para una chica es muy complicado mear ahí porque ni siquiera te puedes apoyar en las paredes, es más, pasas por al lado y una peste... menos mal que mi vejiga aguanta como una campeona, aunque el primer día acabé meando en la calle detrás de un coche de camino al parking porque llevaba 9 horas sin ir al baño, y con todo lo que había bebido... Para ser una primera edición no estuvo nada mal, y si el cartel se parece en algo al de este año, es más que probable que el año que viene repita, porque vale realmente la pena asistir, defectos incluidos.