Creo que al final este blog se va a convertir en una especie de web de denúncia ciudadana, porque no tengo ni idea de como calificar lo que me viene pasando hace unos días.
Hace unos días intenté hacerme contrato de la compañía telefónica a la que religiosamente pago un pastizal cada més en concepto de tarjeta prepago, y me atendió una chica rubia así como muy maja toda ella. No diré marcas pero el logo de la compañía de móviles es asi como todo rojo y con letras blancas y rima con "garrafón", y fui a la tienda que tienen dentro de unos grandes almacenes de nuestro país, muy conocidos a nivel internacional de todas formas, cuyo logo es un triángulo así como de lado, letras en blanco y que hacen referencia a pillar unas tijeras al estilo inglés. Lo pillamos todos, ¿no? Pues sigo. Me tomó los datos de todo: fotocopia de mi documento identificativo, señas bancarias, el modelo de móbil que quería y la tarifa a asignar. Me pidió un número de teléfono al que llamarme en caso de urgencia y le dije que no tenía ninguno más porque hacía 2 días que había empezado a trabajar en una oficina y no me sabía el número (a día de hoy hace casi 3 semanas y tampoco me lo se xD), pero le dije que pasaría por la tarde. Lo más lógico es que si ocurre algo, te llamen y te informen. Pues no, en este caso, como que no. Voy después del trabajo (que de camino, lo que se dice de camino, no me viene) y me espeta una chica que no era la que me había atendido, que se ha denegado la portabilidad y que si quiero contrato tengo que dejar un depósito de 100 euros, y después de montar el pollo de la vida por ser unos estafadores (me he vuelto adicta a eso porque he comprobado que si vas de buenas igualmente no consigues nada, y por lo menos así, pues descargas), me dice que no sabe nada de nada y que si acaso llame a la compañía. Pa qué, si son unos inútiles. 5 llamadas, a 2 números distintos, me iban rebotando de aquí a allá que el término "pelota" se quedaba corto.
Indignación.
Me intenté olvidar de la mierda esta y decidí cambiarme de compañía a otra que hacen anuncios como para niños y el logo es de colores así como muy monos.
Total, que el sábado, oh dios, a mi móvil le da un patatús y de repente no detecta la tarjeta SIM. Mierda, ¿y ahora que? Pues ale, vuelve a la marca esta de tajo británico a la tienda con el logo del atletic. La misma rubia. Le digo lo que me pasa, me pide datos y me dice que me hace un duplicado de la tarjeta SIM y mantenemos el siguiente diálogo (poco más o menos):
Rubia garrafonera - ¿la tarjeta esta está a tu nombre?
Yo - si, claro
RG - pues no, porque me dice que los datos están mal. Dame tu DNI otra vez - repito el DNI - pues no, está mal
Yo - no puede ser, hace como 5 años que me compré esta tarjeta y la compré yo
RG - Pues no puede ser porque aquí me pone que los datos están mal - como si el ordenador tuviera la verdad absoluta, me gira la pantalla y veo que, efectivamente, mis datos eran denegados -. Tendras que llamar al servicio de atención al cliente.
Yo (inicio de ataque de rabia) - como? no, perdona, ya vine hace dias para pedir un cambio a tarjeta y ya llamé al servicio de atención al cliente, y después de 45 minutos al teléfono nadie me arregló nada. Así que nada de llamar
RG - pues entonces tendrás que ir a la tienda a la que compraste el terminal
Yo (mode indignación aumentando) - pero a ver, que lo compré en Hospitalet, ¿como me voy a ir allí? - más indignada me hallo cuando me mira con cara de "tu cabreo me importa una mierda" y se encoge de hombros
RG - Bueno, siempre puedes ir a una tienda oficial, tienes una en la calle "blablablablabla"
Yo (ya de los putos nervios hablando claro) - Aquí delante, enfrente del Viena - Vamos, 300 metros a lo sumo tirando largo.
Llego allí furibunda, más furibunda me pongo cuando veo que tengo que esperar, pero bueno, decido que quien me vaya a atender no tiene culpa e intento calmarme un poco. Me atiende Iván, chico muy majo, jovencito, apañao y agradable, de esos que mola encontrarse cuando vas como una ola a que te arreglen un marrón porque se te pasa todo de golpe. Le explico, me pide documentación, se la doy y ¡oh my god!, el fallo garrafal por el que debía desplazarme hasta Hospitalet era... EL CÓDIGO POSTAL, que le había dado el de casa de mis padres, y era el del piso de Barcelona. Tócate los cojones. Con resignación, el chico me aclara que como no son comisionables las tarjetas SIM, que ya depende de la agudeza mental de quien las vende (a lo que asumo que no soy la primera ni seré la última persona que les viene con el mismo problema), y cuando le comento lo de la portabilidad me dice que si tengo algun tipo de incidencia con otra compañía (que es que si) pues que lo piden, pero que se me da por escrito una garantía de que ese dinero se me devuelve.
Hay que ver, en 5 minutos todo arreglado. Así da gusto. Pero a la del tajo británico espero que la despidan porque es una incompetente de cojones, ¡que pongan a otra persona y que sea competente!